10 de septiembre de 2012


El trabajo doméstico ya no es un “asunto doméstico”

La ratificación del Convenio 189 de la OIT sobre trabajo doméstico por parte de Filipinas esta semana marca un hito en la extensión de los derechos laborales fundamentales a los casi 100 millones de trabajadores domésticos que existen en el mundo. ¿Qué consecuencias traerá este convenio cuando entre en vigor dentro de un año?

Reportaje | 5 de septiembre de 2012
Convenio 189

Los trabajadores domésticos deben tener los mismos derechos fundamentales en el trabajo que los demás trabajadores. Estos derechos incluyen:
  • horas de trabajo razonables,
  • descanso semanal de al menos 24 horas consecutivas,
  • un limite a los pagos en especie,
  • información clara sobre los términos y condiciones del empleo,
  • respeto de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, incluyendo la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva.
DUMAGUETE, Filipinas (Noticias de la OIT) – Dumaguete es uno de los destinos más conocidos en las Filipinas por los buzos y los amantes de la naturaleza.

Sin embargo, para Aileen Capacite Bulfa no era un refugio perfecto para el verano. Hija de un campesino pobre, se mudó a Dumaguete para convertirse en una trabajadora doméstica cuando tenía 13 años.

Ella intentó asistir al primer año de liceo, pero no podía hacer su tarea escolar porque sus empleadores acostumbraban a apagar las luces de noche.

“Solía levantarme a las 3 de la mañana,” recordó Bulfa. Su primera labor era clasificar la ropa para lavar. “Además cuidaba de los niños, los llevaba a la escuela, los bañaba. Hacía todo lo que me pedían...” Su jornada de trabajo terminaba a la medianoche.

Un año después fue contratada por otro empleador. Además de las faenas domésticas, la obligaba a utilizar el ordenador. Pronto se dio cuenta que era víctima de la trata para una actividad de sexo virtual a través de una videocámara.

Cuando rehusó hacer su nuevo trabajo, recibió amenazas de muerte por parte de la persona que la había contratado. Finalmente, fue rescatada por una ONG local. En la actualidad, es una líder que representa SUMAPI, la Asociación Nacional de Trabajadores Domésticos de Filipinas.

Hoy en día, SUMAPI es liderada por trabajadores domésticos y cuenta con 80.000 socios en todo el país. SUMAPI, junto con sindicatos nacionales y otras organizaciones, ha jugado un papel importante en la promoción de los derechos laborales de los trabajadores domésticos y en la aprobación de una nueva ley que les dará protección a estos trabajadores en Filipinas.

Bulfa es una de los millones de trabajadores domésticos del mundo. Su país, Filipinas, es el primer país asiático en comprometerse a respetar los derechos de los trabajadores domésticos al ratificar el Convenio 189 de la OIT sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos

Filipinas es también un importante país de origen de trabajadores migrantes. Más de 150.000 trabajadores domésticos, sobre todo mujeres, viajan cada año a otras partes de Asia, Europa y el Oriente Medio buscando mejores salarios para ayudar a sus familias a escapar de la pobreza.

La mayoría de las veces, estos trabajadores reciben sueldos por debajo del salario mínimo, y casi nunca se benefician del seguro de enfermedad, vacaciones pagadas o hasta de tiempo libre. Muchos de ellos están expuestos a ser despedidos si se toman un día libre por enfermedad. Y ni hablar de las prestaciones por desempleo.

En algunas partes del mundo, los trabajadores domésticos enfrentan abusos físicos y sexuales, aislamiento, condiciones similares a la esclavitud y hasta la muerte.

Un tratado si precedentes

La OIT finalmente enmendó esta injusticia al adoptar el Convenio n.° 189 en junio 2011. El C189 establece protecciones laborales mínimas para estos trabajadores a nivel mundial. El 20 de agosto 2012, el Gobierno de Filipinas depositó ante la OIT el instrumento de ratificación del Convenio. El C189 entrará en vigor dentro de 12 meses. 
Por primera vez, hemos trasladado el sistema de normas de la OIT a la economía informal."


La nueva norma establece que los trabajadores domésticos deben tener derecho a la seguridad social y al salario mínimo (éste último se aplica a los trabajadores en la economía formal), condiciones justas de empleo, y protección eficaz contra todas las formas de abuso, acoso y violencia.

En resumen, con este Convenio, el trabajo doméstico es reconocido internacionalmente como trabajo, y los trabajadores domésticos como merecedores de la misma protección de los otros trabajadores en general.

“Por primera vez, hemos trasladado el sistema de normas de la OIT a la economía informal. Esta es una brecha de gran significado, pero el desafío de convertir el trabajo doméstico en trabajo decente permanece. Para que la protección sea efectiva, son necesarias acciones en diferentes niveles de gobernanza tanto dentro como entre los países,” declaró Manuela Tomei, Directora delDepartamento de la Protección de los Trabajadores de la OIT

Verificar el cumplimiento es crucial

De acuerdo con Manuela Tomei, el hogar no es un lugar de trabajo convencional, y las leyes nacionales tienden a preservar la inviolabilidad de la privacidad de los individuos. “Verificar el cumplimiento de la ley en los hogares privados es mucho más difícil que en una fábrica u otro lugar de trabajo más tradicional. Se requiere de una gran cantidad de innovación y creatividad.”

Las cosas están cambiando para bien en diversos países, incluyendo a Chile, donde una ley sobre los trabajadores domésticos fue presentada al Congreso hace poco, y en el estado de Nueva York, que en 2010, se convirtió en el primer estado en la historia de ese país en aprobar este tipo de legislación.

Filipinas está por promulgar una nueva ley que establece protecciones laborales mínimas para los trabajadores domésticos basada en las disposiciones del Convenio 189.

“Estos son progresos que debemos extender. Sensibilizar a los trabajadores domésticos, a sus empleadores y a los gobiernos es parte de este proceso,” concluyó Tomei.

Para Bulfa, el Convenio 189 es un instrumento que les ofrece a los trabajadores domésticos el derecho a tener un trabajo de mejor calidad y a una vida mejor. “Espero que los empleadores no sigan abusando de los trabajadores domésticos. Espero que les permitan descansar porque ellos también son seres humanos con derechos.”

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